La industria de microcréditos con garantía prendaria mejor conocidos como el negocio de las Casas de Empeño reinició operaciones en 1990. En la “década perdida” del primer gobierno de Ortega las Casas de Empeño privadas no operaron.

Sin embargo a partir de la victoria de Doña Violeta Chamorro se dio una apertura al libre mercado y empresarios nicaragüenses reiniciaron las operaciones de las Casas de Empeño.

De 1990 a la fecha existen más de 70 empresas de Casas de Empeño atendiendo a más de 170,000 clientes de un mercado potencial de 2.5 millones de habitantes. Es decir se atiende apenas el 7% del total.

De las cuales hay ocho que operan con varias sucursales en el centro del país. Únicamente Casa de Empeño PRISA opera en todo el país. Todas las empresas grandes se concentran en prestar únicamente por joyas de oro, solo Casa de Empeño PRISA presta por todo tipo de bienes muebles. La industria llevaba un excelente ritmo de crecimiento el cual se contuvo a partir de la llegada al poder del Presidente Ortega.

A pesar del surgimiento del movimiento de Los NO pago, la industria de microcréditos por empeño no se ha visto afectada. Las razones son muy sencillas, el crédito promedio de la industria es de $95 y los clientes entregan de previo sus garantías, por lo que no tiene sentido para el cliente no pagar, ya que pierde automáticamente su garantía.

Se puede afirmar que la industria de Microcrédito respaldado por garantías prendarias previamente entregadas está en su etapa de desarrollo.