Nicaragua es el segundo país más pobre de América, posee una población de 6.3 millones de habitantes con un PIB per cápita de $ 1,000. Se estima que el 80% de la población se encuentra en pobreza, y de ellos la mitad vive en extrema pobreza, lo más alarmante y triste es que muchas familias no tienen para comer tres veces al día.

La economía nacional depende de cuatro pilares fundamentales: la producción de bienes y servicios, la cooperación internacional, la inversión extranjera y las remesas. El fraude electoral de noviembre del 2008 dirigido por el Presidente Ortega y la política exterior agresiva hacia los países desarrollado ha generado una sensible reducción de la cooperación internacional y de la inversión extranjera.

Con la crisis mundial se han disminuido el envío de remesas. Los ciudadanos no cuentan con oportunidades laborales, programas económicos ni financieros que ayuden a enfrentar la crisis económica, elevar la productividad y por ende ayudar a salir adelante a las familias de la pobreza en que viven.

En medio de este contexto las microempresas juegan un papel fundamental. Ocho de cada diez empleos en Nicaragua es generado por este sector. La industria de micro finanzas había avanzado a niveles muy importantes. Se llegaron a atender a 500,000 clientes con $ 550.0 millones de dólares. Hasta el año 2008 la industria funcionaba bastante bien, con moras muy bajas.

A partir de los ataques constantes del Presidente Ortega hacia las micro financieras y del surgimiento del Moviendo de los NO pago, promovido y financiado por el gobierno, la situación se ha deteriorado fuertemente, incrementándose exponencialmente la mora y ocasionando pérdidas en la industria. Por otro lado dentro de la industria de microcrédito, las Casas de Empeño han enfrentado con éxito esta situación.

Por la propia naturaleza de sus operaciones en donde, para recuperar el crédito no se depende del Poder Ejecutivo ni del Poder Judicial y el cliente respalda de previo el pago de su crédito entregando su garantía, por lo tanto NO HAY MORA NI INCOBRABLES.

A pesar de las complicaciones políticas y económicas, el nicaragüense mantiene su alegría natural, su deseo de superarse, su amor por el trabajo y su fe de que pronto el país retomará la senda del progreso. La opción que casa de Empeño PRISA ofrece, de invertir en una empresa segura y rentable es una excelente oportunidad para inversionistas y filántropos.